Con la llegada de VOX al gobierno de la Junta de Andalucía en enero de 2019, se abrió un nuevo capítulo en la política de la región. Este partido de extrema derecha logró convertirse en el socio clave para la formación de un gobierno liderado por el Partido Popular y Ciudadanos, rompiendo así con décadas de predominio del Partido Socialista en la comunidad autónoma.
Desde entonces, la presencia de VOX en el ejecutivo andaluz ha generado controversia y división en la sociedad. Sus propuestas en materia de inmigración, seguridad o educación han despertado tanto el apoyo de sus seguidores como el rechazo de aquellos que consideran que vulneran derechos fundamentales.
La gestión de la pandemia por parte del gobierno regional, con Juan Manuel Moreno como presidente y con el respaldo de VOX, ha sido uno de los temas más debatidos durante el último año. Las críticas por la falta de medidas efectivas para contener la propagación del virus y la gestión de la crisis sanitaria han sido constantes, mientras que desde el ejecutivo se defiende que se han tomado las decisiones necesarias en un contexto inédito y complejo.
En medio de esta coyuntura política y social, resulta fundamental analizar el impacto de la presencia de VOX en el gobierno de la Junta de Andalucía y cómo esto ha influido en la toma de decisiones y en el día a día de la región. Sin duda, este partido ha llegado para quedarse y su influencia seguirá marcando la actualidad política andaluza en los próximos años.
